Alexander Graham Bell nació el 3 de marzo de 1847 en Edimburgo, en el seno de una familia dedicada a la investigación de la fonética articulatoria. Su padre, Alexander Melville Bell, fue el creador del sistema Visible Speech, utilizado para ayudar a las personas sordas a aprender a hablar. La madre de Bell, Eliza, tenía dificultades auditivas, lo que inspiró al joven Bell a afrontar grandes retos científicos. La familia Bell se mudó de Escocia a Canadá y luego a Estados Unidos.
En Boston, de 1871 a 1873, Graham Bell trabajó en una escuela para sordomudos, donde se le ocurrió la idea de crear un nuevo dispositivo: el teléfono. Presentó su patente en la oficina de Western Union y, el 10 de marzo de 1876, Bell mantuvo la primera conversación telefónica exitosa con su asistente, el electricista Thomas Watson, pronunciando las famosas palabras: «Watson, ven aquí. Quiero verte». La conversación se desarrolló a través de un cable de 12 metros que conectaba el teléfono con el laboratorio en el ático. Posteriormente, Bell continuó promocionando su teléfono en diversos eventos, y tan solo un año después se fundó la Bell Telephone Society, en la que Bell trabajó para mejorar su invento.
En enero de 1915, Bell estableció una conexión telefónica transcontinental entre Nueva York y San Francisco. Además del teléfono, sus contribuciones científicas incluyen otros descubrimientos revolucionarios como el fotófono, los detectores de metales y los alerones. Alexander Graham Bell fue uno de los fundadores de la National Geographic Society. Dedicó toda su vida al empoderamiento y la integración de las personas sordas en la sociedad. En reconocimiento a su labor, la Organización Mundial de la Salud designó el 3 de marzo como el Día Mundial de la Audición, en conmemoración del nacimiento de este hombre excepcional. Falleció el 2 de agosto de 1922 en Baddeck, Nueva Escocia, Canadá.