Matica Srpska es la institución cultural, científica y literaria serbia más antigua. Fundada en 1826 en Pest, es una de las más antiguas de su tipo en Europa. Desde su fundación, la misión principal de Matica Srpska ha sido la enseñanza de la lengua, la literatura, la ciencia y el arte serbios. Desde sus inicios, sus actividades se han centrado en la difusión de la cultura serbia en Europa y, al mismo tiempo, en la educación de la población. Con este fin, ha desarrollado una prolífica actividad editorial. Su base fue la famosa "Crónica", lanzada en 1824.
En 1864, Matica se trasladó a Novi Sad, ciudad que llegó a ser conocida como la Atenas serbia. La ciudad recibió este nombre porque se creía que las personas más cultas y sabias se reunían en torno a Matica Srpska. Matica se convirtió en un símbolo de la sociedad civil, la alta cultura, la ilustración y la caridad. Fue y siguió siendo una institución nacional, y el vínculo que la unía era la noble idea de crear una comunidad unificada y la convicción de que era un honor servir a la honorable Matica Srpska. Miles de personas se sumaron a esta idea, entre ellas miembros de otras naciones. Precisamente gracias a este amplio apoyo popular, la Matica llegó a ser la institución con mayor patrimonio de Hungría. Sus fondos financiaron proyectos de gran importancia para la estandarización del idioma serbio y el desarrollo de diversas disciplinas científicas. Al mismo tiempo, la Matica se ocupó de la educación de alumnos y estudiantes talentosos, contribuyendo así a la formación de la élite intelectual serbia. A lo largo de su dilatada historia, la Matica también impulsó numerosos proyectos científicos, entre los que destacan la creación de un diccionario, enciclopedias y léxicos del idioma serbio. Estos proyectos contribuyeron de manera incalculable a la sistematización del conocimiento y al desarrollo de la ciencia serbia.
Hoy en día, la Matica es una institución relevante que reúne a destacados científicos y artistas, preserva el patrimonio cultural y participa activamente en la vida cultural contemporánea. Su labor atestigua su compromiso constante con la preservación de la identidad nacional y el desarrollo de la cultura y la ciencia del pueblo serbio.