La primera página de la historia dorada del Borac se escribió el 4 de julio de 1926. Ese domingo, unos cincuenta aficionados al fútbol se reunieron en el café "Putnik", en la calle Fra Grge Martica 1, para celebrar la asamblea fundacional del Club Deportivo Obrero Borac. Según una leyenda de Banja Luka, transmitida de generación en generación, el nombre del club fue idea de Veselin Maslesa, quien, durante una discusión sobre el nombre, pronunció la famosa frase:
"Si luchan, si van a luchar por sus derechos laborales, ¿por qué no llamar a su club Borac?", exclamó Maslesa.
Así, el Club de Fútbol Borac obtuvo un nombre que marcaría su destino deportivo. Nunca se ha rendido y nada lo ha doblegado en estos cien años de existencia. El "Gigante de la calle Platonova" ha recorrido un largo camino hasta convertirse en uno de los mayores símbolos de Banja Luka. Se recuerdan las grandes victorias, pero también las dolorosas derrotas que hicieron al Borac aún más fuerte. El equipo "rojiazul" ostenta numerosos éxitos en su historia, siendo uno de los más importantes la conquista de la Copa Yugoslava en 1988.
El legado del club también incluye un trofeo europeo: la Copa Mitropa, obtenida en 1992. Actualmente, el FK Borac cuenta con cuatro títulos de la Premier League de Bosnia y Herzegovina, una Copa de Bosnia y Herzegovina, cinco títulos de la República Srpska y ocho Copas de la República Srpska "Dr. Milan Jelic". Además, se le recuerda por su gran éxito europeo y sus inolvidables 1740 minutos en competiciones europeas, durante la temporada 2024/25, cuando el FC Borac alcanzó los octavos de final de la Liga Conference de la UEFA. El FK Borac ha sido el orgullo de Banja Luka y de todos sus seguidores desde su fundación, y numerosas generaciones de campeones de fútbol se han formado en el Estadio Municipal, dejando una huella imborrable en la ciudad de Vrbas con su trayectoria.
El "Gigante de Platonova" se ha convertido desde hace mucho tiempo en algo más que un club de fútbol en Banja Luka. Borac representa la crianza en el hogar y el amor que se adquiere desde temprana edad y que perdura para siempre.
La historia futbolística de Borac está escrita en páginas doradas y está impregnada de la famosa frase:
"¡En la vida hay que ser un luchador!"
Así ha sido desde el primer día, y así seguirá siendo mientras el río Vrbas fluya por Banja Luka.