La comunidad senegalesa residente en el Principado de Andorra, a pesar de estar constituida por un número reducido de habitantes, tiene un gran nivel de integración en el país, y cuenta con una presencia activa reconocida institucionalmente. Participa en eventos socioculturales para romper estereotipos y dar a conocer la cultura, las tradiciones y la historia de su país participando con actividades relacionadas con la gastronomía tradicional, la música y la danza.
Sus integrantes se concentran en los principales centros urbanos del Principado, especialmente la capital, Andorra la Vella, y en algunas áreas de Escaldes i Engordany, donde se pueden localizar mejores oportunidades laborales, servicios y una infraestructura que facilita su integración.
En torno al año 2000, se incrementó la llegada de población senegalesa al Principado, al mejorar las oportunidades laborales en la hostelería, construcción y comercio.
Más estable y diversificada, en la actualidad la comunidad senegalesa presenta un perfil demográfico más enriquecido, al incorporar estudiantes de formación técnica y universitaria y emprendedores que han establecido pequeños negocios, tiendas o restaurantes.
Los gobiernos de Andorra y Senegal comparten relaciones diplomáticas muy estables que cumplen este año su vigésimo aniversario que se han concretado en la colaboración en proyectos de cooperación en ámbitos como la sanidad, educación y acceso al agua potable.
El sello dedicado a Senegal pone de relieve la diversidad cultural que forma parte de la sociedad andorrana actual y representa los vínculos humanos nacidos de la migración, el intercambio y la convivencia entre culturas.
Este sello es un símbolo de diálogo, respeto y enriquecimiento mutuo y refleja una Andorra plural y abierta al mundo.