El pionero del Gotardo
Este sello conmemora a Louis Favre, quien falleció en 1879 durante una inspección en el túnel del Gotardo, poco antes de la inauguración de su histórico proyecto de construcción. Louis Favre nació en Chêne-Bourg, cerca de Ginebra, hace 200 años. Hijo de una familia de artesanos, se formó inicialmente como carpintero antes de convertirse en ingeniero autodidacta. Adquirió sus conocimientos técnicos por su cuenta, sin estudios académicos, a través del trabajo práctico, la observación y el autoaprendizaje. Su carrera pronto lo llevó a Francia, donde participó en proyectos de túneles ferroviarios. Gradualmente, este ingeniero autodidacta se convirtió en un empresario de la construcción especializado en grandes proyectos complejos.
En 1872, Favre obtuvo el contrato para construir el túnel del Gotardo, uno de los mayores proyectos de infraestructura de Europa. Su oferta resultó atractiva por su bajo costo y la rapidez de su construcción. Pero pronto se hizo evidente que los cálculos de Favre eran demasiado ambiciosos: el agua, el calor, la inestabilidad de los estratos rocosos y la enorme presión de las rocas provocaron un drástico retraso en las obras. La presión financiera también aumentó, ya que cada retraso conllevaba una penalización contractual. Esto convirtió la construcción en una carrera constante contra el tiempo y la naturaleza, con numerosas cargas financieras y legales.
Trabajo duro y tensiones
Las condiciones de trabajo en el túnel eran duras: el esfuerzo físico extremo, las explosiones, los derrumbes, los accidentes con las vagonetas y la mala calidad del aire se cobraron numerosas víctimas. Se conocen los nombres de 199 de las víctimas de los accidentes, la mayoría procedentes de la región del Piamonte, en el norte de Italia. En 1875, una huelga que puso fin violentamente a la obra fue una expresión de las tensiones sociales en la construcción.
Muerte antes del gran avance
El 19 de julio de 1879, Louis Favre falleció de insuficiencia cardíaca durante una visita a un túnel, a la edad de 53 años. Se perdió el momento clave de su trayectoria profesional: la inauguración del túnel de San Gotardo tuvo lugar unos meses después, en febrero de 1880. Sin embargo, Favre fue representado simbólicamente en la inauguración con una fotografía y un texto que la acompañaba. Su obra sigue considerándose un hito en la construcción de túneles y en el desarrollo de la infraestructura de transporte suiza.