PostNL emite sellos benéficos destinados a la infancia para recaudar fondos para proyectos centrados en niños en situaciones de vulnerabilidad. Esto se realiza mediante un recargo de 0,70 € por sello. La recaudación de todos los recargos se destina a los proyectos de Kinderpostzegels, una organización benéfica independiente comprometida con la igualdad de oportunidades para todos los niños. Muchos niños comienzan la vida en una situación de gran desventaja debido a la pobreza, la soledad y los problemas en el hogar. Kinderpostzegels lleva más de 100 años apoyando a estos niños con programas de gran impacto que fortalecen su resiliencia.
En 1924, un decreto real estableció que en los Países Bajos se podían emitir sellos con un recargo «para niños desfavorecidos». En aquella época, los sellos benéficos infantiles eran vendidos exclusivamente por comités de voluntarios. En 1948, a raíz de la idea de un maestro, se llevó a cabo una prueba piloto en la que alumnos de primaria vendían los sellos, permitiendo así que unos niños ayudaran a otros. Debido a su éxito, este enfoque se implantó a nivel nacional en 1949. Hoy en día, participan cada año más de 3.000 escuelas y más de 100.000 niños. Desde 2017, la campaña forma parte del Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial de los Países Bajos.
A lo largo de los años, se han creado numerosos y singulares sellos benéficos infantiles. Por ejemplo, el príncipe Claus fotografió a sus tres hijos para la campaña de 1972 y, en 2012, el príncipe Guillermo Alejandro hizo lo propio con sus tres hijas. Los sellos también han presentado ilustraciones de reconocidos artistas neerlandeses como Dick Bruna (1969 y 2005), Max Velthuijs (1998), Fiep Westendorp (2016) y Jan van Haasteren (2025). El centenario de Kinderpostzegels se celebró en 2024 con un «súper sello»: un sello de tamaño excepcionalmente grande que permitía enviar un mensaje de vídeo.