El 30 de marzo de 2026, La Poste (el servicio postal francés) emitió un sello de su serie de patrimonio y turismo dedicado a Mirepoix, ubicada en el departamento de Ariège.
Enclavada al noreste de Ariège, Mirepoix es una ciudad medieval cuyo encanto atemporal cautiva a los amantes de la historia y el patrimonio. Fundada en el siglo XI, la ciudad se desarrolló en la margen derecha del río Hers. En el siglo XIII, se convirtió en un importante centro cátaro y cayó durante la cruzada de 1209, antes de ser confiada a la familia Lévis. Destruida por una inundación del Hers alrededor de 1289, la ciudad se trasladó a la margen izquierda. El centro histórico está declarado patrimonio histórico: un verdadero libro abierto sobre el pasado.
La Place des Couverts, el corazón palpitante de Mirepoix, está rodeada de casas con entramado de madera que datan de los siglos XIII al XV, cuyas coloridas fachadas y ornamentados canecillos dan testimonio de la prosperidad pasada de la ciudad. Estas casas, construidas con roble, castaño y madera de coníferas, albergaron en su día a comerciantes y artesanos. La antigua Catedral de San Mauricio, con su coro de los siglos XIV y XIX y su imponente campanario, domina la ciudad y recuerda que Mirepoix fue una diócesis desde 1317.
La ciudad también es famosa por su mercado semanal, uno de los más animados de la región, donde se mezclan los sabores locales con la cordialidad. Productos regionales, como quesos y miel de las estribaciones de los Pirineos cátaros, cobran protagonismo, ofreciendo a los visitantes una inmersión en la rica gastronomía de la región de Ariège.
Mirepoix: ¡un centro cultural! Cada año, el festival del swing, el festival contemporáneo de marionetas (MiMa) y el festival de la manzana atraen a miles de espectadores, mientras que los festivales históricos reviven la atmósfera de su época dorada. Estos eventos la convierten en un destino vibrante y cautivador.
Mirepoix, con su patrimonio medieval preservado y su estilo de vida, encarna el alma de Ariège. Visitar esta ciudad es un viaje en el tiempo que invita a descubrir la historia, la cultura y los paisajes del Pirineo cátaro, donde el pasado y el presente se funden en armonía.