¡Siempre ahí cuando lo necesitas!
Como parte de la serie «Marcas clásicas», en esta ocasión se presenta el Servicio Postal Austriaco (Austrian Post), ya que la trompa de postillón y el característico color amarillo postal son sencillamente inconfundibles.
La historia del servicio postal austriaco se remonta al siglo XV, cuando el emperador Maximiliano I estableció el primer servicio de correo a caballo, autorizado también para transportar correspondencia privada. El postillón anunciaba su llegada y su partida haciendo sonar su trompa. Durante el siglo XVIII, la diligencia postal se convirtió en el primer medio de transporte público regular y, finalmente, en 1850 se emitieron los primeros sellos austriacos. Estos sellos, pequeños pero artísticos, siguen siendo hoy en día el eje central del Departamento de Filatelia.
Sin embargo, mucho ha cambiado desde entonces. La gama de servicios ofrecidos por la entidad postal ha crecido considerablemente, tal como refleja el diseño del sello, donde numerosos iconos representan los diversos servicios de Austrian Post. De ser un mero proveedor de servicios logísticos, Austrian Post ha pasado a ofrecer servicios esenciales: no solo produce sellos innovadores y transporta cartas y paquetes a todo el mundo con fiabilidad, sino que también ofrece servicios financieros a través de bank99 y, desde este año, servicios de internet y telefonía móvil con YELLLOW, tanto en formato digital como de manera presencial en oficinas de correos y establecimientos asociados. No obstante, lo que permanece inalterable es el tradicional «amarillo postal» que hoy en día constituye un color de marca registrada y la trompa de postillón estilizada como logotipo de Austrian Post.