El 15 de junio de 2026, La Poste (el servicio postal francés) emitió un sello de su serie artística, con una obra original de Ron Agam, conocido por su arte holográfico y lenticular en 3D.
Una película transparente iridiscente se aplica en franjas verticales al sello para crear una difracción de la imagen, imitando fielmente el efecto lenticular de la obra original.
«Amo a Francia con todo mi corazón» es una declaración íntima, nacida de la gratitud y un profundo apego. Francia me convirtió en el artista y amante del arte que soy. A través de su luz, su cultura y su espíritu creativo perdurable, nutrió mi visión y moldeó mi sensibilidad, dejando una huella imborrable. París ocupa un lugar central en esta historia. Ciudad del saber, de museos, bibliotecas y estudios, acompañó mi formación y desarrollo, no solo como artista, sino también como pensador. En sus calles, sus obras y sus ideas, encontré una vocación interior, una manera de profundizar la mirada, de cuestionar, de comprender. Para mí, París encarna esa Francia que es también la cuna de grandes pensadores, donde el arte y el pensamiento avanzan de la mano.
Esta relación se manifiesta visualmente en el propio sello. El corazón no es un simple símbolo, sino una forma viva compuesta por capas sucesivas con los colores de la bandera francesa. Estos contornos repetidos crean un efecto de profundidad que atrae la mirada hacia el interior, como un continuo movimiento emocional. Cada capa evoca el tiempo, la memoria y la intensidad de un amor construido lentamente, a través de experiencias compartidas.
La profundidad del corazón se hace eco del título. Sugiere que el verdadero amor no reside en la superficie, sino en ese espacio interior donde convergen la emoción, la identidad y la creación. Este sello se convierte así en un homenaje a Francia y en la expresión visual de un vínculo profundo, duradero y sincero.