Con este sello aromático, el Servicio Postal de Austria vuelve a marcar nuevas pautas en el diseño innovador de sellos.
El café es indispensable para muchas personas, ya sea para despertarse por la mañana o como una bebida aromática y revitalizante a lo largo del día. Sin embargo, una vez consumido, quedan los posos del café: un material valioso que resulta una lástima desechar sin más. Los posos secos pueden utilizarse como fertilizante y ayudan a ahuyentar diversas plagas; asimismo, tienen aplicaciones en cosmética como exfoliantes o en la elaboración de jabones para neutralizar olores.
A partir de estos posos también se puede fabricar «cuero de café», material con el que se ha elaborado esta original hoja bloque. Para ello, se tamizaron posos de café finos y secos sobre un tejido no tejido natural, se rociaron con un aglutinante ecológico y se prensaron en varias fases hasta obtener una lámina fina. Este cuero de café vegano es flexible y resistente a los desgarros; además, no solo conserva la textura ligeramente granulada del café molido, sino que también desprende su aroma natural. Tras la impresión, se aplicó una película adhesiva y se troqueló el sello con la forma de un grano de café. La estrecha franja central representa el surco característico del grano, evocando al mismo tiempo el delicioso aroma de una taza de café caliente. Gracias al reciclaje creativo (*upcycling*), los posos de café recolectados en oficinas y hospitales se han transformado en un nuevo producto filatélico que aportará un toque de ese delicioso aroma a cada envío postal, deleitando a todo el mundo, no solo a los amantes del café.